Psicología
para la acción

¿Tienes miedo a sentirte mal para siempre?

Podemos ayudarte.

Creencias limitantes: el ejercicio que prueba que sí puedes

Tabla de contenidos

Hay un momento que probablemente conoces bien.

Aparece cuando te planteas un cambio, un proyecto nuevo, una conversación difícil. De pronto, una voz interior dice con total convicción: «Eso es imposible para mí».

Y tú le crees. Porque suena tan segura, tan razonable, tan tuya.

Pero ¿y si esa voz estuviera equivocada? ¿Y si tuvieras en tu propia historia la evidencia de que lo «imposible» es solo una creencia que aún no has cuestionado?

En esta entrada te propongo un ejercicio sencillo. Un ejercicio que no te pide cambiar tus pensamientos por otros más positivos, sino mirar hacia atrás para descubrir algo que probablemente has olvidado: todo lo que ya hiciste posible.

Actualizado: 18 de noviembre de 2025

Por qué tu mente te dice "es imposible" (y por qué le crees)

Las creencias limitantes son ideas que asumimos como verdades absolutas sobre lo que podemos o no podemos hacer. Se forman en la infancia, se refuerzan con experiencias difíciles y se consolidan cada vez que las repetimos sin cuestionarlas.

El problema no es tener creencias. El problema es confundirlas con la realidad.

Cuando piensas «no soy capaz de hablar en público» o «eso no es para mí», tu cerebro no distingue si es verdad o no. Lo toma como un hecho y actúa en consecuencia. Evitas la situación, no te preparas, confirmas tu creencia. Es lo que la psicología llama profecía autocumplida: tus expectativas moldean tus resultados.

Además, existe un sesgo cognitivo que juega en tu contra. El sesgo de negatividad hace que recuerdes más los fracasos que los éxitos. Guardas en la memoria aquella vez que te bloqueaste, pero olvidas las cien veces que lo hiciste bien.

Así se construye el «no puedo»: con repetición, olvido selectivo y falta de evidencia alternativa.

¿Ya tienes tu listado de imposibles?

El poder oculto en tu historial de imposibles

Aquí está la buena noticia: ya tienes evidencia de que tus creencias limitantes no son verdad. Solo necesitas buscarla.

Piensa en algo que hoy haces con naturalidad. Puede ser conducir, hablar en otro idioma, sostener una conversación difícil, criar a tus hijos, mantener un trabajo exigente. Ahora retrocede en el tiempo. ¿Recuerdas cuando eso te parecía imposible?

Hubo un momento en que no sabías caminar. Ni leer. Ni cocinar. Ni tomar decisiones importantes sin consultar a otros.

Y sin embargo, lo hiciste. No porque fueras especial, sino porque actuaste a pesar de la incertidumbre. Conversaste, pediste ayuda, practicaste, fallaste, volviste a levantarte después de caer.

Las creencias limitantes condicionan la percepción de lo posible. Pero tus logros pasados demuestran que lo posible se expande cada vez que actúas.


Y, ¿cómo lo sé? Así surgió este ejercicio

Este ejercicio nació de una pregunta que me hice a mí misma hace años.

Había aprendido —como todos— a pensar que mis pensamientos eran verdad. «Soy esto», «puedo esto», «no soy capaz de aquello». Hasta que un día me pregunté: ¿y cómo lo sé?

Lo obvio era buscar evidencias. Pero cuando empecé a mirar mi historia, encontré que muchas de las cosas que ahora daba por sentadas, en su momento me parecieron imposibles.

Irme a la India con veinte años parecía un sueño inalcanzable. Y lo hice.

Quedarme a trabajar como docente en la universidad donde estudié era algo que muchos deseaban y pocos lograban. Y lo conseguí.

Cuando llegué a España como psicóloga, lo que me ofrecían era cuidar niños —a pesar de mi currículum, es lo que hacen las latinas, me decían—. Tener una consulta y trabajar por mi cuenta parecía lejano. Y aquí estoy.

Cada uno de esos «imposibles» se hizo posible con algo muy concreto: conversaciones, decisiones, ayuda, habilidades, constancia, hábitos.

Quien haga este ejercicio podrá darse cuenta de lo mismo. No se trata de pensamiento positivo. Se trata de mirar la evidencia de todo lo que has hecho posible. 

Psicología para la Acción: El ejercicio del listado de imposibles

Este ejercicio es práctico, sencillo y profundamente revelador. No necesitas más que papel, bolígrafo y honestidad contigo.

Paso 1: Escribe sin filtrar

La próxima vez que aparezca en tu mente el pensamiento «no puedo» o «es imposible para mí», detente. Toma lápiz y papel.

Ahora escribe una lista de todas las cosas que en algún momento de tu vida viste como imposibles y que finalmente lograste.

Escríbelas sin filtrar. Grandes o pequeñas. Desde aprender a montar en bicicleta hasta superar una ruptura. Desde conseguir un empleo hasta dar a luz. Desde hablar en público hasta poner un límite a alguien.

No juzgues si son «suficientemente importantes». Si en su momento te parecieron imposibles y hoy son parte de tu vida, pertenecen a esta lista.

Paso 2: Observa y reflexiona

Mira tu listado completo. Probablemente te sorprenda.

En el pasado, ni siquiera te habrías imaginado tener todos esos logros como una realidad. Y sin embargo, ahí están.

Pregúntate:

  • ¿De qué me doy cuenta al ver este listado?
  • ¿Qué patrón encuentro en cómo logré estas cosas?

Paso 3: Extrae tus recursos

Ahora identifica qué te ayudó a convertir esos imposibles en posibles.

Pregúntate:

  • ¿Qué hice diferente?
  • ¿Qué habilidades usé?
  • ¿Quién me ayudó?
  • ¿Qué decisiones tomé?
  • ¿Qué aprendí en el proceso?

Aquí es donde descubres tus recursos internos. No teorías ni afirmaciones. Evidencia real de lo que ya sabes hacer cuando decides actuar.

Paso 4: Conecta con tu reto actual

Vuelve ahora al «imposible» que te hizo comenzar este ejercicio.

Pregúntate:

  • ¿Cómo puedo aplicar esos mismos recursos a esta situación?
  • ¿Qué pequeño paso puedo dar hoy, aunque sienta incertidumbre?

La incertidumbre no desaparece. Tu historial de imposibles demuestra que no necesitas certeza para actuar. Solo necesitas empezar.

Qué nos enseña la psicología sobre las creencias y los logros

La autoeficacia de Bandura

El psicólogo Albert Bandura demostró que la autoeficacia —la creencia en tu capacidad para lograr objetivos— es uno de los mejores predictores del éxito. Y una de las formas más poderosas de aumentarla es recordar experiencias de dominio: logros pasados que demuestran tu competencia.

Eso es exactamente lo que hace el listado de imposibles. No te pide creer algo nuevo. Te pide reconocer lo que ya lograste.

La profecía autocumplida

Robert Merton y posteriormente Rosenthal documentaron cómo las expectativas moldean los resultados. Si crees que puedes, actúas de forma que aumenta tus probabilidades de lograrlo. Si crees que no puedes, te saboteas antes de empezar.

Al revisar tu historial de imposibles, cambias la expectativa. Ya no es «no puedo». Es «ya lo hice antes, puedo hacerlo de nuevo».

La neuroplasticidad

Tu cerebro no es fijo. La neurociencia ha demostrado que las conexiones neuronales cambian con la experiencia y la práctica. Cada vez que actúas a pesar del miedo, cada vez que logras algo que creías imposible, estás literalmente reconfigurando tu cerebro para creer en nuevas posibilidades.

Lo que este ejercicio puede hacer por ti

No te prometo que después de hacer este ejercicio desaparezca el miedo. No funciona así.

Puedo decirte lo que ocurre cuando lo haces con honestidad: empiezas a confiar en ti de una forma diferente. No desde la motivación vacía ni desde el pensamiento positivo forzado. Desde la evidencia.

Tu historial de imposibles es tu mejor argumento contra el «no puedo». Es la prueba de que cuando decides actuar —con miedo, con dudas, con incertidumbre— las cosas se mueven.

Cada conversación, cada decisión, cada hábito, cada pequeño paso te acerca a convertir lo imposible en posible. Ya lo has hecho antes. Puedes hacerlo de nuevo.

Preguntas frecuentes sobre creencias limitantes

¿Qué son las creencias limitantes?

Las creencias limitantes son ideas arraigadas que asumimos como verdades y que restringen lo que creemos posible. Se forman en la infancia y se refuerzan con la repetición. Funcionan como filtros que condicionan nuestra percepción y nuestras decisiones.

¿Cómo sé si tengo creencias limitantes?

Presta atención a los pensamientos automáticos que aparecen cuando te planteas un cambio o un reto. Frases como «no soy capaz», «eso no es para mí» o «es imposible» suelen ser señales de creencias limitantes activas.

¿Por qué es útil mirar los logros pasados?

Porque las creencias limitantes se sostienen en la falta de evidencia alternativa. Al recordar todo lo que ya lograste —y que en su momento parecía imposible— le das a tu mente evidencia concreta de que tus límites percibidos no son reales.

¿Este ejercicio sirve para cualquier tipo de creencia?

Sí. Funciona para creencias sobre tus capacidades, sobre lo que mereces, sobre lo que es posible en tu vida. La clave está en buscar evidencia de que ya has superado obstáculos similares antes.

¿Cuánto tiempo toma transformar una creencia limitante?

Depende de cuánto tiempo lleves repitiéndola. Algunas personas sienten alivio inmediato al ver su listado de imposibles. Otras necesitan semanas de práctica consciente. La clave está en la repetición: cada vez que actúas a pesar del «no puedo», debilitas la creencia.

¿Es lo mismo autoconfianza que autoestima?

No exactamente. La autoestima es la valoración emocional que haces de ti. La autoconfianza es la creencia en tu capacidad para lograr objetivos específicos. Puedes tener buena autoestima y poca autoconfianza en ciertas áreas, o viceversa.

Si este ejercicio resonó contigo, te invito a explorar Activa tu Propósito Interior, un cuaderno de ejercicios donde trabajo en profundidad las creencias, el autoconocimiento y la conexión con lo que realmente importa en tu vida.

Y si quieres recibir más herramientas prácticas de psicología emocional, suscríbete al blog. Cada semana comparto reflexiones y ejercicios para cultivar una vida más consciente.

Lo que hoy ves imposible puede ser el próximo punto de tu lista.

Esta entrada fue actualizada el 18 de noviembre de 2025 para incluir preguntas frecuentes y algunas bases desde la psicología sobre las creencias limitantes.

Recibe cada semana ejercicios que te permiten avanzar hacia estados de ánimo positivos.  ¿Quieres recibirlos?
Haz clic en el botón que te interese

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

También podrían interesarte

Please select listing to show.