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El río de tus emociones

Tal cual te decía en la entrada anterior El mito del control de las emociones, tus emociones son biología y la biología no se controla. Hoy seguiremos profundizando al respecto.

¿Para qué hago tanto énfasis en este aspecto de la imposibilidad del control? 

Es necesario que lo tengas muy claro y vayas viendo su efecto en tu vida. Sólo así podrás hacer cambios duraderos.

El pretender controlar las emociones es lo que llevas aprendiendo desde tu más tierna infancia. Alguna vez le has dicho a alguien o has escuchado que te dicen: no te enfades, no estés triste, no te rías que no es apropiado, etc? De eso se trata, esta tendencia a querer controlar tus emociones la llevas escuchando y aprendiendo desde hace tanto tiempo que se ha vuelto automática y la llevas a cabo sin darte cuenta.

Las emociones son desconocidas para la mayoría y por eso te inquietan y producen nerviosismo. Y la respuesta suele ser buscar controlarlas. La clave es conocerlas, comprendelas y ese es mi propósito contigo.

La biología no se controla

Las emociones están vinculadas directamente con tu biología. Hacen parte del equipamiento biológico que recibes al nacer. Ya cuando naces, tu amígdala que es quién orquesta toda tu respuesta emocional, está preparada y responde de manera primitiva a tus necesidades emocionales.

De manera muy resumida te recuerdo la función biológica de cada emoción

Función de cada emoción

 

Sobre las emociones básicas y sus funciones te he hablado en otras ocasiones. Recuerda que para profundizar más puedes ir a las entradas

Emociones básicas, grandes desconocidas

Miedo e ira. La función de cada emoción. ¿Sabrías reconocerla?

Alegría y tristeza, compañeras permanentes

El incomprendido amor

 

¿Y dónde quedan los sentimientos?

Cuando has querido aprender a llevarte mejor con tu mundo emocional te has encontrado con que no sabes muy bien qué diferencia existe entre emociones, estados de ánimo, sentimientos y otras denominaciones que escuchas de profesionales y teóricos para referirse a lo que pasa dentro de tu mundo emocional.

Con esta entrada no pretendo darte una clase ni mucho menos cerrar todas las diferencias teóricas que aún hoy siguen abiertas al respecto.

Si has leído otras de mis entradas sobre emociones básicas sabrás que retomo la propuesta de Susana Bloch y toda su investigación sobre la psicofisiología de las emociones. Es el enfoque teórico desde donde puedo, de manera más efectiva y concreta, intervenir en las emociones desde el cuerpo y es lo que hago habitualmente en consulta.

Ahora bien. Aquí te traigo una revelación, la misma que tuve yo hace unos años cuando empecé a formarme con el equipo de Pluralistic Networks .

En psicología se habla de emociones, estados de ánimo y sentimientos bien cómo sinónimos, por algunos autores, o bien como interrelacionados. Es decir, que derivan unos de otros. Y en todo caso y desde todas las perspectivas, tienen que ver con lo que sucede en tu interior y en la relación con el mundo. Al final te quedas a merced de toda esta oleada de emociones, estados de ánimo, temperamentos y patología de los estados emocionales.

El ser humano es en esencial emocional y conversacional

¿Y la famosa revelación?

Y cuál es la revelación? Te estarás preguntando.

Los estados de ánimo no sólo no son lo mismo que las emociones. Al contrario de las emociones, no estoy a merced de mis estados de ánimo porque existe una habilidad que puedo desarrollar para transformar mis estados de ánimo a voluntad y nunca más tendré que vivir por un tiempo prolongado en un estado de ánimo negativo. Mis estados de ánimo más que con mi biología, están vinculados con mis conversaciones…. Te sorprende esto último. Irás comprendiendo poco a poco cómo es esta relación.

Este aprendizaje y desarrollar esta habilidad ha sido para mi no sólo revelador, también liberador. Y desarrollar esta habilidad es lo que hago con las personas que desean aprender.

Pasa a la acción

En la siguiente entrada podrás profundizar más en las diferencias entre tus emociones y estados de ánimo y ver cómo te afectan.

Para que puedas ir explorando tu mundo emocional te propongo que esta semana observes tus reacciones y puedas identificar si es una emoción, estado de ánimo, tu temperamento o es una patología. En la siguiente entrada verás las diferencia y qué es cada uno de éstos. Esta observación inicial te permitirá ir tomando mayor conciencia de la riqueza de tu mundo emocional.

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© Anamaya | Psicología para la Acción | Vigo, España | 2017

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